
Al hablar del hinduismo, hacíamos referencia a que casi todo
el mundo tiene una ligera idea del tema. No obstante la cosa se complica con el Budismo. Seguramente tod@s sabemos que su fundador fue Buda pero, ¿conocemos las diferencias entre el Hinduismo y el Budismo? Para empezar a responder a esta pregunta estaría bien que sepamos que el Budismo se originó como un movimiento monacal dentro de la tradición hinduista, de la que Siddhartha Gautama fue alejándose e incluso cuestionando: la autoridad de los sacerdotes, la validez de las escrituras védicas, además de rechazar abiertamente la idea de que los asuntos espirituales de las personas estuvieran determinados por la condición social dentro de la que nacen. (A esto se le llama no tener pelos en la lengua).
El Budismo toma su nombre de Siddhartha Gautama (hacia 566-486 a. C). Al que conocemos con el nombre de Buda (el Despierto). La figura central del Budismo, es evidentemente Buda, un príncipe indio de nacimiento que renunció a su vida real para liberarse del samsar, el ciclo eterno de nacimiento, muerte y renacimiento (os suena ¿no?). Todo esto hizo que Buda no fuera considerado un Dios ni un ser sobrenatural, sino un hombre que había hallado la respuesta a los dilemas más profundos de la existencia humana y había compartido este hallazgo con los demás. Después de un largo período de estudio, meditación e introspección, experimentó la iluminación o el despertar. Tras este hecho empezó a predicar y a conseguir sus primeros adeptos, y emprendió la tarea de resumir sus revelaciones en las doctrinas de las “Cuatro Nobles Verdades” y el “Noble Sendero Óctuplo” (es decir, el camino de las ocho etapas).
En lo referente a las Cuatro Verdades, la primera revela que la vida es sufrimiento, la segunda dice que la causa del
sufrimiento es que perdemos el culo por cosas materiales y por nuestra codicia. La tercera arroja un poco de esperanza y nos dice que es posible terminar con el sufrimiento, para ello debemos superar nuestra ignorancia y las ataduras de este mundo. La última verdad es la del camino. ¿Camino hacia dónde? Pues hacia el Nirvana y para llegar allí ocho etapas: comprensión justa, que es lo mismo que tener una adecuada visión de las cosas. Meditación justa, que es igual a tener buenas intenciones. Palabra justa, acción justa, sustento justo, empeño justo, atención justa y concentración justa. (Los significados del resto de etapas podéis buscarlos vosotros, no es por pereza sino para que no digan que con internet no hay que hacer nada).
Rebasada la línea de meta de las ocho etapas, llega la hora del Nirvana que constituye la liberación de la existencia fenoménica a la que le es propia el sufrir. ¿clarísimo, verdad? De otro modo, el Nirvana es el estado de iluminación en el que los lazos perversos de la codicia, el odio y la ignorancia han sido cortados. ¿Tampoco queda claro así? ¿Plenitud interior personal sirve para que se entienda mejor?
Nos quedan un montón de aspectos del budismo por conocer pero se podría decir que ya tenemos el esqueleto casi montado y esto es lo que se pretende.
Bibliografía: